Insuficiencia renal crónica

Síntomas


nauseas, vómitos, diarreas, cefaleas, vértigos, somnolencia, convulsiones, sudor, etc. –


La insuficiencia renal consiste en la pérdida de la función de los dos riñones. Habitualmente, esta pérdida se produce a la vez en ambos y es importante destacar que un solo riñón sin problemas es suficiente para mantener una función completamente normal.

La insuficiencia renal puede ser aguda cuando aparece de forma brusca y normalmente tiende a recuperarse, y crónica cuando el fallo de función de los riñones se produce de forma lenta y progresiva, sin posibilidades de recuperación.

Los riñones son dos órganos que se ocupan , entre otras cosas, de limpiar la sangre de las toxinas que se producen en el cuerpo y de filtrar, depurar y nivelar todo lo que bebemos .

Cuando empiezan a fallar y disminuye, de manera gradual y progresiva, el índice de filtración de los riñones se produce la Insuficiencia Renal Crónica (IRC).

Esta disminución gradual y progresiva de la funcionalidad de los riñones explicaría la ausencia de manifestaciones clínicas iniciales hasta que el proceso no afecta de un 70 a un 80% de los riñones o hasta que el índice de filtración es inferior al 20 o 25 % de los valores considerados normales.

Los síntomas pueden ser:

– Asintomática (se presentan los síntomas después de avanzada la enfermedad).

– Nauseas o vómitos.

– Diarrea.

– Cefalea.

– Vértigo o mareos.

– Somnolencia.

– Convulsiones, etc.

Las causas de una insuficiencia renal crónica pueden ser:

– Hipertensión arterial, diabetes, glomerulonefritis, enfermedades del tejido conectivo, infección crónica, obstrucción urinaria, enfermedades hereditarias, fármacos, tóxicos, etc.

Cuando los riñones no funcionan hay que seguir manteniendo limpia la sangre.

El trasplante, la hemodiálisis, la diálisis peritoneal continua ambulatoria, y la diálisis peritoneal son técnicas que permiten a las personas cuyos riñones no funcionan, seguir llevando una vida relativamente normal.

Los alimentos contienen las sustancias necesarias para vivir: Proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, sales minerales y agua.

Cuando los riñones no funcionan bien, los residuos que producen estas sustancias no pueden eliminarse totalmente y se acumulan. Esto puede ser peligroso para la salud.

Para evitarlo suelen recomendarse dietas especiales, dependiendo de la etapa de la enfermedad y del tipo de diálisis.