Hemorragia uterina disfuncional

Síntomas


Sangrado vaginal intenso, irregular y prolongado –


La hemorragia uterina disfuncional es un tipo de sangramiento anormal que se presenta solo en mujeres, proveniente del endometrio y provocada por desbalances hormonales, y que no guarda relación con lesiones, infecciones, embarazos o tumores. Es más común en mujeres mayores de 45 años y con frecuencia en mujeres adolescentes.

El ciclo menstrual dura entre 2 a 7 días, cada 21-35 días y produce un volumen de sangrado entre 30 y 150 ml. Entonces, cualquier alteración de esos parámetros de duración, frecuencia y cantidad se llama sangramiento uterino anormal. Si la alteración se debe a un desbalance de las hormonas, el sangramiento uterino anormal se define como disfuncional.

Una vez que se descarta alguna patología orgánica (tumores, pólipos, etc) se piensa que la hemorragia uterina disfuncional sería provocada por un descontrol en el balance entre las hormonas progesterona y estrógeno, bien sea que una de ellas esté anormalmente aumentada o disminuida con respecto a la otra, en especial por trastornos del eje hipotálamo-hipófisis-ovárico.

En las mujeres de mayor edad, la baja de la respuesta gonadotrópica es por una insuficiencia ovárica, mientras que en las mujeres en edad reproductora, fracasa el efecto de retroalimentación positiva del estrógeno. En las adolescentes, el eje es aún inmaduro, por lo que no reponde a la retroalimentación positiva del estrógeno. En todos los casos el resultado es un período de anovulación.

Otras causas de anovulación por interacción a nivel del hipotálamo, incluyen:

– Insuficiencia ovárica (en mujeres de mayor edad)

– Inmadurez eje hipotálamo-hipófisis-ovárico (en adolescentes)

– Estrés

– Obesidad

– Ejercicios intensos

– Modificación rápida de peso

– Trastornos de la hipófisis

– Prolactina elevada

Los síntomas son:

– Sangrado vaginal intenso, irregular y prolongado, con ausencia de signos de ovulación:

– No hay dolor a mitad del ciclo, ausencia del moco vaginal, dolor de mamas y menstruación dolorosa.

– En mujeres obesas puede haber exceso bellos y acné

Diagnóstico

El diagnóstico  se basa en la historia clínica recogiendo detalles del sangrado, el intervalo, la duración y la cantidad así como también los antecedentes obstétricos, la historia del ciclo menstrual de la paciente, la vida sexual, el uso de anticonceptivos, enfermedades sistémicas, medicamentos en uso, trauma quirúrgico, etc., y habiendo descartado previamente otras causas de hemorragia.

Posteriormente se realiza un examen ginecológico y estudios de laboratorio incluyen un hemograma, gonadotrofina coriónica humana (hCG), progesterona sérica, estudios de coagulación, hormona tiroidea, prolactina, andrógenos, función hepática y una biopsia del endometrio, etc.

Diagnóstico diferencial

Es decir, enfermedades que provocan sangrado uterino anormal que se deben descartar para llegar al diagnóstico de hemorragia uterina disfuncional.

– Aborto, embarazo ectópico (fuera de lugar)

– Neoplasia benigna de genitales

– Pólipos endometriales y cervicales, adenomiosis e hiperplasia endometrial.

– Neoplasias malignas;

– Cáncer de endometrio y cervical.

– Infecciones de las vías genitales.

– Enfermedad pélvica inflamatoria, cervicitis, endometritis, vaginitis, etc.

– Sangrado vaginal (menos frecuente)

– Cuerpo extraño, varices, distrofias, cáncer de vulva, etc.

– Neoplasias ováricas que secreten estrógeno

Por causas no ginecológicas:

– Trastornos de la coagulación, púrpura trombocitopénica, leucemia, enfermedad hepática o renal.

– Hemorroides, fístula anal, lesiones colo-rectales.

– Trastornos vías urinarias;

– Trastornos endocrinos (hormonales)  como enfermedad tiroidea o suprarrenal.

– Por medicamentos tales como anticoagulantes, anticolinérgicos, morfina, anticonceptivos orales, etc.

Tratamiento

El tratamiento inicial de una hemorragia uterina disfuncional es exclusivamente hormonal, por razón de que la etiología es la disfunción hormonal. Por ello, el llegar al diagnóstico correcto es crítico para un tratamiento eficaz. En principio, un sangrado uterino que no cesa con tratamiento hormonal, no es un sangrado uterino disfuncional sino orgánico.

No es necesario el tratamiento de adolescentes cercanas a su edad menárquica -es decir, de su primera menstruación- a menos que el sangrado sea tan voluminoso que cause anemia. La razón de ello es que el tratamiento de adolescentes puede empeorar el ya suprimido eje de interrelación hormonal entre el hipotálamo y el ovario.

Aunque la hemorragia puede detenerse en menos de 24 horas con anticonceptivos hormonales, el tratamiento habitual continúa, con dosis menores, durante al menos 3 meses.

La regulación del desbalance hormonal puede imponerse con anticonceptivos orales con combinaciones entre estrógeno y progesterona a elección del proveedor de salud. El objetivo de este enfoque es la regulación del ciclo menstrual, usado incluso en mujeres que no sean sexualmente activas y en las que no tienen planeado quedar embarazadas.